El resultado es un disco oscuro lunar rodeado por un aro brillante de luz solar, como un anillo ardiente suspendido en el cielo, un paisaje sacado del universo de Tolkien y El señor de los anillos.
Lo que hace que este evento sea tan especial son las proporciones. En un eclipse solar total, la Luna tapa por completo al Sol y el día se oscurece como si fuera noche. En un eclipse anular, en cambio, la Luna parece más pequeña porque está más lejos en su órbita. Cuando se sitúa delante del Sol, no logra ocultarlo por completo, de modo que el borde del Sol sigue siendo visible alrededor del disco lunar. Esa corona luminosa es precisamente el “anillo de fuego”, una visión menos oscura que una totalidad, pero igual de hipnótica.
(Tomado de La Razón)
El Rector y otras autoridades académicas de la Universidad de las Artes comparecerán este viernes en la Mesa Redonda para…
La Mesa Redonda transmitirá en su espacio la audiencia parlamentaria contra el bloqueo “Cuba no es una amenaza, el bloqueo…
Hoy cumple 95 años la destacada filósofa y pedagoga cubana Isabel Monal, una de nuestras más reconocidas marxistas y profesora…
En su serie de programas dedicados al Centenario de Fidel y en el Día de la Cultura Cubana, la Mesa…
La Asociación Hermanos Saíz celebrará sus 40 años en la emisión de este viernes de la Mesa Redonda, dedicada a…
Las experiencias del Grupo Empresarial de la Industria Química (GEIQ) en la implementación de las Transformaciones Económicas y Sociales emprendidas…