Inicia en Cuba el X Congreso de la Unión de Periodistas
Con la participación de más de 400 delegados comienza hoy aquí el X Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), que sesionará hasta mañana en el Palacio de las Convenciones.
Con la participación de más de 400 delegados comienza hoy aquí el X Congreso de la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), que sesionará hasta mañana en el Palacio de las Convenciones.
Tras un combate frontal contra lo inexorable, Antonio Moltó Martorell partió a la galaxia de la memoria colectiva, impulsado por el cariño y la admiración de tantos periodistas. Se nos fue el guerrero, el líder formal e informal del gremio, para quedarse en la inspiración y el emprendimiento de muchas redacciones. En la cuartilla inconforme y el talante soñador.
Antonio Moltó Martorell, presidente nacional de la Unión de Periodistas de Cuba, falleció este martes 15 de agosto de 2017. La noticia retumbó bien temprano en todas las redacciones de medios cubanos y se apretaron los corazones de cuanto periodista revolucionario hay en este país, sea o no miembro de la organización que lideraba.
La Presidencia de la Unión de Periodistas de Cuba informa que a las cinco de la mañana de este martes 15 de agosto, falleció en La Habana, a la edad de 74 años y víctima de cáncer, nuestro querido compañero Antonio Demetrio Moltó Martorell, quien desde el noveno Congreso, en julio de 2013, fue elegido presidente de la UPEC.
Periodistas cubanos y extranjeros recibieron la víspera, en esta capital, la distinción Félix Elmuza, máximo galardón que otorga la Unión de Periodistas de Cuba (UPEC), a profesionales destacados con 15 años o más de labor ininterrumpida. Durante la ceremonia, como parte de las actividades por el Día de la Prensa Cubana, fueron condecorados 58 trabajadores de los medios, y de forma especial 10 personalidades que desde diversos ámbitos contribuyen a la formación y superación del gremio y a la comunicación de los resultados de la salud cubana en países foráneos.
José Martí definiría, para todos los tiempos, que “el periódico debe estar siempre como los correos antiguos, con el caballo enjaezado, la fusta en la mano, y la espuela en el tacón. Al menor accidente, debe saltar sobre la silla, sacudir la fusta, y echar a escape el caballo para salir pronto y para que nadie llegue antes que él (…) Debe desobedecer los apetitos del bien personal, y atender imparcialmente al bien público.