Policía británica acusada de “disparar a matar”
Un millar de personas acompañó a la familia de Mark Duggan en la despedida del hombre cuya muerte desencadenó los disturbios de Londres en agosto. El entierro se celebró sin incidentes y con escasa presencia policial en el barrio de Broadwater Farm, en el norte de Londres. Duggan recibió un disparo mortal en el pecho cuando la policía se disponía a detenerlo mientras viajaba en un taxi. Los agentes lo consideraban un delincuente armado y peligroso. En la primera versión que dieron a los medios de comunicación, informaron que se había producido un tiroteo, lo que resultó ser falso. Después, dijeron que llevaba una pistola que no llegó a utilizar.