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Ciénaga de Zapata: entre la desmesura y lo insólito

20 Septiembre 2014 Haga un comentario

Por Yailin Orta Rivera, especial para la Mesa Redonda

Un homenaje a esas notas permanentes de nuestro paisaje de la Ciénaga de Zapata, son los dos primeros capítulos de la serie La Naturaleza Secreta de Cuba, que nos aproximan a la profundidad de los humedales y a otros valores naturales de ese entorno.

Este acercamiento íntimo a la desmesura y lo insólito de estos parajes, a través de las imágenes y testimonios de sus habitantes, nos recuerda que la belleza puede tener su reino en esta área de casi 10 500 kilómetros cuadrados, en la parte sur de la provincia de Matanzas.

Bosques vírgenes, vegetación de pantanos y ciénagas, manglares centenarios y playas hermosas sin contaminación alguna, se conservan en este lugar, considerado el mayor humedal del Caribe y declarado Reserva de la Biosfera en el año 2000 por sus incuestionables valores naturales.

Este destello de la perfección irrumpe en la paisajística cubana con más de 160 especies de aves y numerosas especies de mamíferos, peces, anfibios y reptiles, entre los que se destaca el cocodrilo cubano.

Detengámonos un momento en sus maravillas y descubriremos a una de las regiones verdes mejor conservadas del archipiélago cubano, que tiene entre sus encantos el más complejo sistema de drenaje cársico de la isla. Predominan allí paisajes de llanuras bajas, pantanosas y semipantanosas, sobre depósitos turbosos y rocas calizas, y vegetación de sabanas naturales de alto valor estético, tales como la Laguna del Tesoro y la cuenca del río Hatiguanico, principal arteria fluvial de la zona, así como Playa Larga y Playa Girón.

También declarada Sitio Ramsar, la Ciénaga de Zapata posee uno de los mayores reservorios de agua dulce del país y se estima que existen allí alrededor de 1 000 especies de plantas autóctonas agrupadas en 110 familias, destacándose 130 endémicas cubanas, de las cuales 6 son locales y 14 son especies raras o en peligro de extinción.

Esta sucesión de imágenes en las que impera el verde, nos recuerda a nuestro Martí, quien con su palabra fina y sabia nos insistía en que es “Es necesario mantener a los hombres en el conocimiento de la tierra y en el de la perdurabilidad y trascendencia de la vida”.

La Ciénaga está reconocida como Parque Nacional y actualmente respaldada jurídicamente por el Decreto 197/96 del Plan Turquino Manatí, que declara a toda la Ciénaga de Zapata como Región Especial de Desarrollo Sostenible.

Los valores del lugar trascienden igualmente las fronteras locales, la gallinuela de Santo Tomás y la ferminia son aves exclusivas de la zona y consideradas como las de hábitat más restringido en el mundo.

De conjunto, se han observado más de cien especies de aves endémicas de Cuba, entre ellas el zunzuncito, cabrerito de la ciénaga, gavilán colilargo, catey, cotorras y la paloma perdiz, de las que se forman grandes concentraciones durante todo el año.

Es, además, uno de los refugios más importantes de 65 especies de aves migratorias y es considerada una de las áreas más importantes de Cuba como invernadero de aves, cuenta con las Salinas de Brito, que tiene elevadas concentraciones de aves acuáticas, como las sevillas, garzas, flamencos y grullas.

Cuentan los expertos, que en los esteros y lagunas es posible localizar dos especies de vertebrados acuáticos amenazados de extinción: el manatí y el manjuarí, este último es un pez que en Cuba solo se encuentra en esa región. Hasta ahora, en la Ciénaga de Zapata se han podido identificar más de mil especies de insectos, arácnidos y artrópodos, algunos de formas muy peculiares. En cuanto a Refugios de Fauna, los principales son La Salina, Santo Tomás y Bermejas.

Es inevitable nuestra sorpresa con las dieciséis especies de reptiles, entre las que sobresalen los cocodrilos cubano y americano, iguanas, lagartijas, majaes y varios tipos de ranas.

La Ciénaga de Zapata pareciera ser un paisaje que juega con el paso del tiempo. Fue habitada antes de la llegada de Colón por indios de las tribus siboney y durante la etapa colonial casi despoblada, fue refugio de piratas. En la época republicana la zona fue habitada por carboneros y pescadores que vivían en extrema pobreza y luego de la Revolución cubana fueron llevados a cabo varios programas de reanimación que la convirtieron en un espacio turístico importante del país.

Entre sus páginas más gloriosas también se inscribe la primera derrota de Estados Unidos en América Latina, en abril de 1961, cuando los mercenarios ejecutaron una invasión por Playa Girón y Playa Larga.

La Ciénaga se encuentra en su totalidad en el municipio del mismo nombre —el mayor de Cuba— y cuenta con una población de apenas 9 000 personas. La mayor parte de sus pobladores se dedican a la agricultura o al creciente sector turístico en lugares como Guamá o Playa Larga.

En la Mesa Redonda se presentó los primeros dos capítulos de la serie de “La Naturaleza Secreta de Cuba”, que nos aproximan a la profundidad de los humedales y otros valores naturales de la Ciénaga de Zapata. Foto: Juventud Rebelde

Bosques vírgenes, vegetación de pantanos y ciénagas, manglares centenarios y playas hermosas sin contaminación alguna. Foto: Radio 26

La Ciénaga está reconocida como Parque Nacional y actualmente respaldada jurídicamente por el Decreto 197/96 del Plan Turquino Manatí. Foto: Juventud Rebelde

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