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La Crisis de Octubre y el gran peligro

24 Octubre 2017 Haga un comentario

Por: Jesús Bermúdez Cutiño*

Se cumplen 55 años de la Crisis de Octubre o crisis de los misiles, considerada como la más peligrosa que atravesó el mundo en la segunda mitad de la centuria pasada. La humanidad no debe olvidar este hecho donde estuvimos al borde de perecer en el holocausto nuclear, sobre todo para hacer lo posible por evitar su repetición.

A mediados del mes de agosto de 1962, en que estaba en marcha el traslado y despliegue de las tropas soviéticas en Cuba debido al convenio bilateral entre ambos países, comienza un ascendente escándalo en la prensa y los círculos políticos norteamericanos que pronosticaban la génesis de una crisis.1

El 20 de agosto de 1962, en memorando sobre Cuba, el director de la CIA John Mc Cone decía que «el apoyo a Cuba de los soviéticos y probablemente del Bloque, fue elevado en julio y agosto. 21 barcos arribaron en julio y 17 han llegado o están en ruta en agosto».

El 21 de agosto, en reunión con el secretario de Estado, Mc Cone especuló sobre la existencia de cohetes balísticos en Cuba, al día siguiente dio la misma información al presidente.

En un memorándum de Mc Cone sobre la reunión del 23 de agosto de 1962 con el presidente John F. Kennedy, a la cual asistieron Dean Rusk, secretario de Estado; Robert McNamara secretario de Defensa y su vice Roswell Gilpatric; el general Maxwell Taylor, consejero militar del Presidente y Mc George Bundy, asistente de Kennedy para asuntos de seguridad nacional; se revela que la agenda tenía una acotación manuscrita que decía: «Tercera advertencia sobre los cohetes en Cuba».2

El jefe de la CIA advirtió a los presentes: «El Presidente ya fue informado sobre la situación en Cuba».3 El Presidente solicitó analizar el peligro para EE.UU. y su efecto para América Latina, y preguntó si los cohetes podían eliminarse por aire o por tierra.4 Entre el 20 y el 25 de agosto  descubrieron la construcción de varios emplazamientos para cohetes balísticos en distintos lugares  de nuestro país.

El mismo día 23, en otra reunión con Kennedy, Mc Cone se cuestionó la presencia de tantos cohetes antiaéreos en Cuba, a menos que estos fueran utilizados para el ocultamiento de cohetes balísticos. Ya no había dudas sobre la construcción de emplazamientos para armas nucleares en Cuba, las fotografías sobre los emplazamientos de cohetes nucleares en la URSS revelaban que eran idénticos a los que se construían en la Isla. El día 23 el Presidente orientó valorar la posibilidad de emitir una declaración sobre ese asunto.

En julio de 1962, el Departamento de Defensa había solicitado al jefe de la operación «Mangosta», una evaluación sobre los cursos de acción hacia Cuba, de la que salieron varias propuestas. En una se planteaba cancelar los planes operativos de «Mangosta» y considerar a Cuba como una cabeza de playa del comunismo en el Hemisferio Occidental. En otra se hablaba de eliminar al gobierno de Fidel Castro.

Ya para el segundo semestre, el Departamento de Defensa insistió en la intervención directa de sus tropas contra Cuba, reiterada el 7 de agosto. El 10 de agosto, el grupo de «Mangosta» propuso incrementar los sabotajes, pero Kennedy demandó un plan concreto para destruir la Revolución. El 20 de agosto, Maxwell Taylor expresó que el gobierno cubano no podía ser derrotado sin la participación directa de las fuerzas armadas de Estados Unidos.

A la altura del 13 de septiembre, en cable de Carter a Mc Cone, le dice que por lo menos 25 barcos soviéticos más están en ruta hacia Cuba. Se conoce por documentos desclasificados, que el 17 de septiembre, ante las abrumadoras informaciones y proposiciones, el presidente expresó «tenemos que hacer algo drástico respecto a Cuba, estoy esperando con ansiedad el plan operativo de la Junta de jefes de estados mayores que me presentará la próxima semana».

De igual modo, en documento desclasificado se conoció que Ray S. Cline, subdirector de Inteligencia, le recordó al presidente Kennedy el 20 de octubre que «usted ha sido informado muchas veces sobre el gran reforzamiento en Cuba desde antes de mediados de octubre de 1962 y, sin embargo, hoy pueden ser lanzados ocho cohetes de alcance medio desde Cuba con una carga de 16-24 megatones».

Sin embargo, al conocer el presidente que los golpes aéreos no aseguraban la destrucción del 100 % de los cohetes, desistió del ataque y aplicó la opción del bloqueo naval.

Se habían recibido 60 informes, de ellos 40 del Centro de Opa-Locka5 sobre la llegada de barcos con grandes cajones y sobre caravanas de grandes camiones remolcando equipos larguísimos, nunca antes vistos en las carreteras de Cuba, custodiadas por soldados cubanos.

Un memorándum de Mc Cone con fecha 11 de octubre de 1962 dice que le mostró al presidente una fotografía de los IL-28 que habían llegado a La Habana y este le ordenó retener la información hasta después de las elecciones y solicitó que se suprimiera toda la información posterior porque era muy peligroso. Desde el mes de julio los servicios de inteligencia conocieron sobre las travesías desde distintos puertos de la URSS hasta Cuba; basta ver los testimonios de protagonistas de estas.

A decir del sargento Víctor Potelin, radista de las tropas coheteriles de defensa antiaérea, «los norteamericanos actuaban como si fueran dueños del Mediterráneo, volando entre los mástiles de los barcos».

El sargento Maslov, operador de cabina de mando de un regimiento, expresó: «durante la travesía existieron hechos, como que la inteligencia germanoccidental, cuando transitábamos por el estrecho de los Dardanelos, se interesó por la carga que llevábamos. También la inteligencia inglesa al pasar por Gibraltar reforzó las medidas de control sobre los accesos marítimos a Cuba, estableciendo permanente vigilancia aérea y naval a partir de las Islas Azores, cinco días antes de su llegada a las costas cubanas.

Los coroneles Kovalenko, jefe de un regimiento de cohetes R-14, y Semykin, ingeniero principal de la 43 División Coheteril, dijeron que a partir de la Islas Azores fue constante la exploración aérea, así fue durante las 185 travesías.

En  agosto comenzaron a llegar las unidades soviéticas por varios puertos cubanos; a decir de ellos, los servicios especiales de EE.UU. nunca llegaron a conocer la cantidad de tropas soviéticas que llegaron a la Isla.

Del 1ro. al 5 de agosto descubrieron cohetes antiaéreos en varios lugares. Mc Cone advirtió que esos cohetes podían servir para proteger a los balísticos. «A mediados de septiembre llegaron 36 cohetes R-12, que ocuparon los emplazamientos anteriormente descubiertos. La marina de guerra  había dado la alerta a los diferentes mandos para los cinco distritos navales, ubicados en las costas norte, centro y centro oeste.  Aun con este despliegue el buque Alexandrosvky llegó el día 23 al puerto del Mariel sin ninguna dificultad. Como si se tratara del momento esperado para el no retorno.

Valiosa fue la colaboración del coronel soviético Oleg Penkovski, que fue ejecutado después que ayudara a los EE.UU., quien no solo le informó de la operación, sino también los tipos de cohetes que llegaban a Cuba y el grado de alistamiento de los cohetes balísticos.

Después del 22 de octubre se desconcentraron los bombarderos B-47, cada uno con cargas nucleares; cinco divisiones del ejército y la primera división blindada; las fuerzas de la marina necesarias para el bloqueo naval.6 Un cuarto de millón de hombres para invadir a Cuba, medios aéreos para 2 000 misiones sobre su territorio, y se reforzó la base naval de Guantánamo.7

Fidel predijo todo lo que después ocurrió. Alertó en varias ocasiones que los cohetes no podían ser instalados en secreto, y sobre la necesidad de hacer público el convenio militar entre Cuba y la URSS, porque Cuba tenía derecho a poseer las armas que considerase necesarias para su defensa.

*Investigador del Centro de Investigaciones Históricas de la Seguridad del Estado.

1 Conferencia internacional,  la crisis de octubre una visión política, cuarenta años después, La Habana 11-12 de diciembre del 2002.

2 Documento 8: Memorándum de Mc Cone sobre reunión con el Presidente, 23 de agosto del 1962.
3 Documentos desclasificados.

4 Ver punto 5 del documento 73 del memorando de acción de seguridad nacional número 181, del 23 de agosto de 1962.
5 Centro de recepción creado por la CIA, el 15 de febrero de 1962 para atender a refugiados.

6 Ver libro Octubre 1962, a un paso del Holocausto, p. 166.

7 Ver libro En el Ojo de la Tormenta, Carlos Lechuga, p.95.

(Tomado de Granma)

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