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Enfermedades transmitidas por vectores: un problema mundial de la salud

7 Abril 2014 3 Comentarios

Por Yailin Orta Rivera, especial para la Mesa Redonda

Fotos de Roberto Garaicoa

El Día Mundial de la Salud, este 7 de abril, se dedicó a las enfermedades transmitidas por vectores, justamente por el impacto que tienen en el cuadro de salud mundial.  El doctor Manuel Santín, director nacional de Epidemiología en Cuba, precisó que la fecha todos los años se dedica a un tema prioritario de la Salud Pública.

En esta ocasión, el tema lo refuerza los entre  50 y 100 millones de casos que cada año se reportan de dengue en el orbe. También están ampliamente diseminados en el mundo la malaria  (causó 627 mil muertes en 2012) y la fiebre Chikugun, por citar otro ejemplo, ha afectado a unos diez países en el Caribe.

El año pasado en Cuba se reportaron unos 48 casos de paludismo, los cuales fueron importados y se pudieron detectar rápidamente por  la vigilancia y el programa que tenemos de control oportuno.

Sin embargo, a pesar del trabajo sistemático que se desarrolla en la Isla de cara a estos peligros cotidianos que acechan, hay quien no tiene percepción del riesgo al que nos exponemos con esas pequeñas picadas de los  vectores.

La misma fiebre Chikugun es una enfermedad muy parecida al dengue, pero a diferencia de este produce dolores articulares que pueden generar una invalidez importante y puede ser trasmitida no solo con el aedes egipty. La enfermedad de Chagas también se encuentra en las Américas y en el mundo, y somos vulnerables a padecerlas por la alta presencia que tiene en la región.

“Estamos en el corredor de las aves migratorias y eso es peligroso porque pueden ser portadoras de estas pandemias. Sobre estas enfermedades  hay que mantener la vigilancia y tenemos que dedicar muchas acciones porque por algo se hace esta alerta mundial”, ahondó el doctor Santín.

El sistema de monitoreo, dijo, incluye una actualización importante. Ahora mismo,  a partir del ébola, que está atacando fuertemente el continente africano,  se les ha informado a todos los colaboradores que tenemos en esos países de cómo deben protegerse, que no es más que asumir prácticas de menos riesgos.

En su opinión, la medida más importante es el lavado de manos, y la buena práctica de la higiene, en sentido general, es algo que debemos reforzar.

Los panelistas de la Mesa Redonda de este lunes, alertaron de la importancia de cuidar nuestros recursos naturales, que pueden convertirse en fuentes de transmisión de enfermedades. Pusieron como ejemplo el agua de consumo, la cual a veces ha quedado expuesta por conexiones inadecuadas de servicios sanitarios, que vierten a esas aguas.

También por otros malos manejos nos podemos convertir en contaminadores de las cuencas y otras reservas hidrográficas.

La higiene colectiva igualmente es decisiva para evitar las transmisiones, los denominados buzos, por ejemplo, que están en vertederos, se exponen a las picaduras de insectos y de roedores que pululan en la basura.

Los doctores hicieron un llamado a cuidar el entorno, lo cual implica la responsabilidad colectiva. “Todos tenemos que unirnos en este objetivo. No podemos esperar a que alguien venga a limpiar los interiores de nuestras viviendas, ni de nuestros centros de trabajo. Por eso siempre hacemos llamados para tener un medio ambiente saludable”, insistieron.

La doctora Rosaida Ochoa precisó que la preocupación sobre estas enfermedades no debe pertenecer solo al personal de la salud. “Las pequeñas picaduras pueden ser grandes amenazas, eso nos da la medida del énfasis con el que debemos cuidarnos. A veces ocurre que no estamos muy informados sobre la forma de vida del vector y en otras no se conoce la gravedad del riesgo y eso hace que en su manejo diario haya acciones que sean desfavorables a la salud”.

Subrayó que existen cuatro elementos importantes: la conducta personal y la de los grupos, las acciones de otros sectores y las del sistema de salud. “Las personas a veces piensan más en la enfermedad que en la salud. Por ello es imprescindible la educación desde edades tempranas para que el niño actúe  en función de la salud. Es importante el autocuidado”.

El cuidado de los alimentos también es importante, así como hervir el agua y echarle el hipoclorito. Es necesario además que cuando vaya el operario a hacer el focal cooperemos con él, en función de eliminar cualquier criadero.

Los vectores son animales que transmiten patógenos, entre ellos parásitos, de una persona (o animal) infectada a otra y ocasionan enfermedades graves en el ser humano. Estas enfermedades son más frecuentes en zonas tropicales y subtropicales y en lugares con problemas de acceso al agua potable y al saneamiento.

Las enfermedades vectoriales representan un 17 por ciento de la carga mundial estimada de enfermedades infecciosas. La más mortífera de todas ellas es el paludismo. No obstante, la enfermedad de este tipo con mayor crecimiento en el mundo es el dengue, cuya incidencia se ha multiplicado por 30 en los últimos 50 años.

En el Día Mundial de la Salud, la Mesa Redonda dedicó su espacio a analizar las enfermedades transmitidas por vectores, tema proclamado por la Organización Mundial de la Salud.

El doctor Manuel Santín, director nacional de Epidemiología en Cuba, precisó que la fecha todos los años se dedica a un tema prioritario de la Salud Pública.

La doctora Rosaida Ochoa precisó que la preocupación sobre estas enfermedades no debe pertenecer solo al personal de la salud.

Los doctores hicieron un llamado a cuidar el entorno, lo cual implica la responsabilidad colectiva.

El cuidado de los alimentos también es importante, así como hervir el agua y echarle el hipoclorito.

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3 Comentarios »

  • Dr. José Luis Aparicio Suárez dijo:

    No podemos olvidar que la Salud, en su carácter multidimensional, tiene una determinación social, que trasciende lo biológico. Por tanto, vale aprovechar todos los espacios para reclamar el protagonismo de todos los cubanos y sus organizaciones en función de mejorar y sostener la situación higiénico-sanitaria de cada localidad, que incluye el exitoso enfrentamiento de los vectores, así como promover los más sanos estilos de vida; prevenir los daños al ser humano y su entorno; elevar la percepción del riesgo de enfermar, y actuar consecuentemente para que podamos disfrutar de más salud individual, familiar, comunitaria, social, de la patria y la nación cubana. La salud es la gloria que todos deseamos disfrutar y compartir. Sintamos el dulcísimo placer de defenderla siempre.

  • Carlos dijo:

    Vi la mesa redonda y el releído lo escrito por Yailin Orta.
    Pero algo se olvidó: lo más importante y determinante, además de todo lo señalado, está en las conductas de las personas, predeterminadas, por sus costumbres y sus creencias religiosas. Me refiero específicamente a la religión de origen africana, que a diferencias de otras que basan su credo en imágenes, esta actúa, con rituales y conductas, que son lesivas, a la flora, la fauna, incluso a personas y a la higiene de nuestro entorno.
    Vemos a diario, sacrificios de animales, con su posterior destino, en calles, aceras, esquinas, hospitales, ríos, costas, y playas, con la consiguiente putrefacción, y el inevitable irrumpir de todo tipo de vectores.
    Y no solo son animales, los destinados a esos fines, son todos tipos de alimentos, que siendo ya escasos, sufren el lamentable destino de podrirse en el medio ambiente, en el que vivimos todos.
    Si no se actúa directamente en las mentes de las personas, con el convencimiento, la persuasión, y la ley, nunca podremos salvar el estado actual de la higiene de nuestras ciudades. Es lamentable ver como en un país como el nuestro, donde la revolución se esforzó, en crear un hombre nuevo, basado precisamente en su nivel superior de conciencia, y en su pensamiento científico, esté hoy cada vez más, transitando los caminos del oscurantismo, dejándose engañar por esas personas que practican dichas creencias. Son víctimas, personas que están desalentadas, que están desesperanzadas, e impotentes antes realidades de su vida cotidiana incluida el estado de su salud. No creo que sea un mérito cultural, que la religión más atrasada y retrograda, este echando raíces en nuestro país, porque no exista una contrapartida que la frene, y que evite que día a día sean captados todo tipo de personas, perteneciente a todo tipo de sectores y estratos sociales.
    Urge ponerle freno a esos actos de indisciplina y agresión a nuestra naturaleza, con el vertimiento incluso, en las playas donde todos disfrutamos de nuestro sol y mar. Adonde iremos a parar si no se para eso?
    No es solamente las enfermedades, como el dengue, cólera, etc, las que hoy están haciendo retroceder los logros alcanzados en nuestra medicina preventiva, de la que todos estamos orgullosos. Es también el retroceso de las mentes de las personas, las que están poniendo en juego nuestra salud. La salud no solo es física, es también mental. Muchas gracias.

  • Carlos dijo:

    Vi la mesa redonda y el releído lo escrito por Yailin Orta.
    Pero algo se olvidó: lo más importante y determinante, además de todo lo señalado, está en las conductas de las personas, predeterminadas, por sus costumbres y sus creencias religiosas. Me refiero específicamente a la religión de origen africana, que a diferencias de otras que basan su credo en imágenes, esta actúa, con rituales y conductas, que son lesivas, a la flora, la fauna, incluso a personas y a la higiene de nuestro entorno.
    Vemos a diario, sacrificios de animales, con su posterior destino, en calles, aceras, esquinas, hospitales, ríos, costas, y playas, con la consiguiente putrefacción, y el inevitable irrumpir de todo tipo de vectores.
    Y no solo son animales, los destinados a esos fines, son todos tipos de alimentos, que siendo ya escasos, sufren el lamentable destino de podrirse en el medio ambiente, en el que vivimos todos.
    Si no se actúa directamente en las mentes de las personas, con el convencimiento, la persuasión, y la ley, nunca podremos salvar el estado actual de la higiene de nuestras ciudades. Es lamentable ver como en un país como el nuestro, donde la revolución se esforzó, en crear un hombre nuevo, basado precisamente en su nivel superior de conciencia, y en su pensamiento científico, esté hoy cada vez más, transitando los caminos del oscurantismo, dejándose engañar por esas personas que practican dichas creencias. Son víctimas, personas que están desalentadas, que están desesperanzadas, e impotentes antes realidades de su vida cotidiana incluida el estado de su salud. No creo que sea un mérito cultural, que la religión más atrasada y retrograda, este echando raíces en nuestro país, porque no exista una contrapartida que la frene, y que evite que día a día sean captados todo tipo de personas, perteneciente a todo tipo de sectores y estratos sociales. Hay detrás de todas esas prácticas, un afán de lucro, porque para nadie es un secreto, que cuesta y bien caro todos los rituales.
    Urge ponerle freno a esos actos de indisciplina y agresión a nuestra naturaleza, con el vertimiento incluso, en las playas donde todos disfrutamos de nuestro sol y mar. Adonde iremos a parar si no se para eso?
    No es solamente las enfermedades, como el dengue, cólera, etc, las que hoy están haciendo retroceder los logros alcanzados en nuestra medicina preventiva, de la que todos estamos orgullosos. Es también el retroceso de las mentes de las personas, las que están poniendo en juego nuestra salud. La salud no solo es física, es también mental. Muchas gracias.

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