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La Plata fue la demostración práctica de la concepción estratégica de Fidel (+ Video)

18 Enero 2017 Haga un comentario

A 60 años de la bien llamada primera victoria de la Revolución cubana, el doctor Roberto Pérez Rivero llama al combate de La Plata como un símbolo de la resistencia, “es otro ejemplo de las tantas victorias de Fidel y sus seguidores.

El combate de La Plata, una pequeña batalla que significó una gran victoria para el Comandante en jefe Fidel Castro Ruz, la primera dentro de una serie de acciones que llevarían al Movimiento 26 de Julio a la victoria el primero de enero de 1959, fue el tema abordado por la Mesa Redonda del martes 17 de enero.

A 60 años de la bien llamada primera victoria de la Revolución cubana, el doctor Roberto Pérez Rivero llama al combate de La Plata como un símbolo de la resistencia, “es otro ejemplo de las tantas victorias de Fidel y sus seguidores. Pasaron tres años, cinco meses y 22 días desde el asalto al Moncada para obtener esta primera vitoria. El Moncada que desde el punto de vista militar fue un fracaso. Aquellos revolucionarios perdieron compañeros, resistieron la prisión, sufrieron un agónico exilio, sintieron la traición y la deserción. El desembarco trajo consigo penurias y dispersiones. Sin embargo, el 17 de enero de 1957 ocurre la primera vitoria. Ellos vinieron a desafiar un poderoso ejército”.

Algunos han hablado que el ejército de la dictadura batistiana era el segundo más poderoso de América Latina en ese momento. Para Roberto Pérez Rivero “era un ejército perfeccionado que para 1957 supera los 22 mil efectivos y en el 1958 los 30 mil. Ese era solamente el ejército, sin contar la Marina de Guerra, ni la Policía. En Oriente hubo dos Regimientos de la Guardia Rural, que fue el teatro de operaciones escogido para comenzar la lucha insurreccional. En uno de ellos había más de mil 600 efectivos.

“El primero de noviembre de 1956 se puso en vigor la directiva Número 1 previendo posibles desembarcos en Cuba o alzamientos internos.

“La Plata es un lugar cercano a la desembocadura del río. Allí estaba el apostadero porque se estaban tomando medidas de refuerzo en la región. El ejército estaba formado por cuarteles. Un cuartel en la capital provincial, los escuadrones en centros urbanos. No era de despliegues por los montes, ni por las serranías. Sin embargo, al ocurrir el desembarco se comienzan a desplegar tropas y a dispersar unidades.

“El apostadero, un pequeño cuartel de apenas 15 hombres es un elemento más de todo un apostamiento que hay en la zona. Los rebeldes estaban enfrentando fuerzas de dos escuadrones de la guardia rural, el de Manzanillo y el de Bayamo, además había una compañía de fusileros que vino del regimiento siete de Artillerías de La Habana.

“Después del revés de Alegría de Pío se considera a los insurgentes aniquilados. A tal punto que el 14 de diciembre de 1956 se decreta el cese de las operaciones como si los rebeldes hubieran sido aniquilados.

Recuerda el investigador Heberto Norman Acosta que “después que Fidel y sus compañeros salen de la casa de Mongo Pérez el 25 de diciembre de 1956, después de reagrupado el conjunto de 32 integrantes, entre ellos 18 expedicionarios y 14 campesinos que se sumaron.

“La zona de La plata no se elige de forma arbitraria. En aquella zona hubo muchos abusos y asesinatos a raíz del desembarco. Pero Fidel tenía un propósito con el asalto al cuartelito de La Plata. Su tropa solo contaba con 21 fusiles, dos ametralladoras y algunas pistolas, ocho granadas y unos cartuchos de dinamitas. Al mismo tiempo no tenían municiones.

“Antes de atacar el local, Fidel se encuentra con dos campesinos que le alertaron sobre una fiesta que se estaba realizando en el cuartel aquel día. Unos minutos después se encuentran con Chicho Osorio, que venía ebrio de la fiesta. Fidel se presenta como coronel del ejército de Batista que había venido a inspeccionar la zona. El hombre comienza a dar detalles y enseña las botas mexicanas que traía puestas que se las había quitado a un expedicionario que el mismo había matado. Raúl cuenta en su diario que con aquella frase había sentenciado su suerte. Como está tan borracho le piden que los guíe hasta el cuartel.

“Para atacar al cuartel Fidel crea cuatro escuadras: una por el norte dirigida por Juan Almeida, otra por Raúl, otra por Julito Díaz y la suya propia. Después de algunos disparos moderados, este combate no fue de grandes proporciones, se logró elevar la moral de los cubanos, por primera vez hubo tantas armas como hombres. Además, se aplicó la máxima de curar a los heridos del enemigo. Pero lo más importante fue que esta guerrilla fue reconocida.

Algunos han hablado que el ejército de la dictadura batistiana era el segundo más poderoso de América Latina en ese momento.

El combate de La Plata fue la demostración práctica de la concepción estratégica de Fidel. Según el doctor en ciencias históricas Mario Mencía Cobas “en esa concepción solo creía el propio Fidel. Y La Plata fue el embrión, la prueba para demostrar que sí se podía ganar, la demostración práctica de que esa concepción estratégica era posible.

“La historia no solo hechos y fechas, sino procesos. Este es el inicio de la realidad concreta de que se va a ganar la guerra. Esta estrategia se va a ir amplificando hasta llegar a las grandes batallas. La historia es un proceso, y con el desembarco del Granma se va a desatar toda una agitación en la vida de Cuba.

“Se da un proceso también en los social, en lo económico. Se alzan los estudiantes, los movimientos obreros. Hay incorporaciones militares al ejército rebelde. Durante todo este tiempo también hay un proceso de reactivación de la politiquería. Los partidos políticos siguen haciendo campañas. Por ejemplo, a la Sociedad Amigos de la República, encabezada por un ex-coronel mambí, no le convenía lo que estaba sucediendo con la revolución. Otros representantes de grandes intereses tampoco querían que se produjera una ruptura de grandes dimensiones. Ellos querían volver al 9 de marzo, antes de Batista, no revolucionar al país.

“La guerra dio mucho pánico en esos sectores y en los partidos políticos corruptos. Ellos capitalizaban la vida política para enriquecerse. El Partido Revolucionario Auténtico se divide en cuatro fracciones. Los ortodoxos en ocho. No tenían un lenguaje común. Ellos eran egoístas y querían enriquecerse, por lo tanto, aquella vida política era una pelea de perros.

“Llegan a existir hasta 14 tendencias o partidos políticos. Es la implosión de la politiquería. En julio de 1958, con el Pacto de Caracas, todas las acciones que sucedían en Cuba tuvieron que aceptar la dirección histórica del proceso revolucionario cubano, en el M-26-7 encabezado por Fidel Castro.

“Esto fue previsto por Fidel Castro en agosto de 1954, cuando dice en una carta a Luis Conte Agüero: Condiciones que son indispensables para la integración de un verdadero movimiento cívico: ideología, disciplina y jefatura. Las tres son esenciales pero la jefatura es básica. No sé si fue Napoleón quien dijo que un general malo en batalla vale más que veinte generales buenos. No puede organizarse un partido donde todo el mundo se crea con derechos a emitir declaraciones públicas sin consultar con nadie. Ni puede esperarse nada de aquel que se integre por hombres anárquicos que a la primera discrepancia toman el sendero que estiman más conveniente, desgarrando y destruyendo el vehículo. El aparato de propaganda y de organización debe ser tal y tan poderoso que destruya implacablemente al que trate de crear tendencias, camarillas, sismas o alzarse en contra. Las realidades de la política deben tomarse en consideración, es decir, tener bien puestos los pies sobre la tierra, pero sin sacrificar nunca la gran realidad de los principios.

Sobre el ejército al que se enfrentan las tropas rebeldes, según el doctor Roberto Pérez Rivero, “hay que decir que lo que ocurrió en La Plata y lo que ocurrió después demuestra la superioridad ideológica de las tropas de Fidel. La estructura, composición, armamento y pensamiento del ejército de Batista se correspondían con los del ejército norteamericano. Los manuales del ejército de Cuba eran traducciones de los del ejército norteamericano.

“El pensamiento del Fidel es el que se impone, porque el presupone que después del ataque a La Plata lo iban a perseguir. Entonces monta una emboscada en Llanos del infierno. Allí Fidel los espera y les causa cuatro bajas más. Entonces comienzan a suceder una serie de victorias. En los planes primeros el enemigo solo intentaba cercar y eliminar. Cuando intentaban cercar a Fidel, éste ya se había movido. Cuando el enemigo cambia la estrategia entonces Fidel decide mantenerse en la Comandancia de La Plata, allá en la Sierra Maestra.

Heberto Norman añadió que “esta primera etapa es una etapa es de movilidad constante sin una base fija, combates rápidos de muerde y huye. La segunda etapa es la de establecimiento de la Comandancia, de hospitales. La tercera etapa es el desplazamiento hacia las ciudades, que es la toma de posiciones para vencer. En todas estas etapas, la concepción de que la lucha guerrillera era la única capaz de vencer al ejército.

Roberto Pérez Rivero finalizó diciendo que “los rangers y las tropas irregulares del ejército norteamericano cambiaron sus conceptos y manuales de guerra de guerrillas después del fracaso del ejército de batista en Cuba”.

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El primero de noviembre de 1956 se puso en vigor la directiva Número 1 previendo posibles desembarcos en Cuba o alzamientos internos.

El combate de La Plata fue la demostración práctica de la concepción estratégica de Fidel

El pensamiento del Fidel es el que se impone, porque el presupone que después del ataque a La Plata lo iban a perseguir.

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